TEOEDUCANDO. Jesús ha destruido al maligno, pero satanás una y otra vez reconstruirá las veces que sea necesario las estructuras que lleven a la destrucción no del creyente de Jesús, sino la destrucción de lo que Jesús ha construido en el corazón del creyente. A satanás no le interesamos nosotros sino lo que Dios ha hecho en nosotros.

Teología bíblicaSATANÁS Mt 4,1-11

TEOEDUCANDO. Jesús ha destruido al maligno, pero satanás una y otra vez reconstruirá las veces que sea necesario las estructuras que lleven a la destrucción no del creyente de Jesús, sino la destrucción de lo que Jesús ha construido en el corazón del creyente. A satanás no le interesamos nosotros sino lo que Dios ha hecho en nosotros.