ORAR: MÉTODO DE LECTURA BÍBLICA
MÉTODO CORPORAL
El método corporal acude a las diferentes partes del cuerpo para poderse adentrar en la escucha y meditación de la Palabra de Dios.
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
| Espíritu Creador, Tú que pusiste el aliento de la vida en el ser humano para que fuese un ser viviente, conduce a tus creaturas a la apertura de su intimidad para que sea acogida la Palabra de la Vida. (Gn 2,7). Espíritu Divino, Tú que eres la voz que hablas en el sueño de tus elegidos, abre los oídos de nuestra alma para que despertemos ante el llamado de Dios, que resuena con la fuerza de sus palabras. (Gn 37,2-36; 1Sam 3,10; Mt 1,20). Susurro de Dios, separa de tus mensajeros todo cuanto nos perturba y nos hace ruido para que arda de celo nuestro corazón de discípulos por la brisa suave de tu Espíritu. (1Re 19,14). Serafín pregonero, que con una brasa en la mano has tocado nuestros labios, da a la boca profética de los bautizados la gracia de convertir y curar a quienes no comprenden tus palabras o se resisten a vivirla (Is 6,1-13). Sabiduría celestial, inclina los oídos de quienes peregrinamos por este mundo para que nuestros pies avancen por el camino recto y sigamos tus huellas (Ecl 51, 13-16). Guía de tu rebaño, repara las fuerzas de quienes se sientes débiles y frágiles. Acompáñanos todos los días de nuestra vida para que con nuestras acciones hagamos honor a tu santo nombre (Salmo 23 (22)). Alegría del Padre, que tu anuncio conturbe nuestra interioridad y nos cuestione profundamente, para que podamos guardar y meditar tu mensaje salvífico en nuestro corazón. (Lc 1,26-38). Nube luminosa, que cubres con tu sombra a tus hijos, transforma nuestro miedo en fortaleza para que nuestros ojos solamente contemplen el rostro de Jesús, tu Hijo. (Mt 17,1-8). Llama del Espíritu, llénanos de tu calor y tu gracia concediéndonos el don de sabernos expresar, para que lo que oímos podamos proclamarlo donde Tú nos envíes a anunciarte. (Hch 2,1-13). |
LOS DIFERENTES MOMENTOS DE ORAR LA PALABRA CON EL CUERPO
A. CON LA CABEZA: CREANDO UN AMBIENTE ADECUADO
- Ponerse en una actitud de intensa escucha
- Hacer un acto de profunda fe: estoy (estamos) en presencia de Dios que me (nos) mira con amor de Padre.
- Tomar conciencia de que JESÚS mismo me (nos) va a hablar
- Pedir en un momento de silencio la luz del ESPIRITU SANTO.
B. ORAR CON LOS OJOS: Meditando o profundizando el texto bíblico
- Leer calmadamente (unas dos veces) el texto bíblico elegido
- Tratar de situar el texto en su contexto: ver donde comienza la historia la historia o la enseñanza y donde termina.
Ver a quienes se dirige Jesús.
Determinar la pregunta a partir de la cuál Jesús comienza a hablar o a actuar.
Establecer: ¿Quiénes son las personas que lo rodean?, ¿Cuál es el papel que juega que en el texto juegan esas personas?,
Fijarse en los detalles que pueda presentar el evangelio.
a.1 SI EL TEXTO ES UN RELATO DE ACCIÓN (Milagros, parábolas, llamados, encuentros):
– Fijarse en las diferentes actitudes de Jesús.
– Buscar lo que en el texto revele detalles de la personalidad de Jesús. (por ejemplo: es comprensivo, violento, libre, tiene mucha fe, confianza en Dios, etc)
– Fijarse en las actitudes de los otros personajes para descubrir qué los motiva a actuar como lo hacen en el texto.
b.2 SI EL TEXTO ES UN DISCURSO O UNA ENSEÑANZA
(Por ejemplo: amar al prójimo, no se puede servir a dos señores, ustedes guardarán mis mandamientos)
– Buscar lo que quiere decir Jesús y cuál es su ideal
– Descubrir lo que esta enseñanza revela sobre la persona de Jesús y Dios Padre.
– Buscar hechos de la vida de Jesús que ilustren cómo en el texto señalado, Jesús vivía lo que Él mismo predicaba.
ORAR CON LAS MANOS: Relacionando el texto meditado con la vida concreta
Esta relación con la vida personal, familiar, social, de trabajo, es importante para poder “actuar” después consecutivamente con el texto:
- Preguntarse: ¿Qué actitudes nos muestra el texto? ¿Existen hoy estas actitudes? ¿Dónde? ¿En quienes? ¿Cuándo?, ¿Cuál es la actitud con la que me identifico más?
- ¿Estas enseñanzas tienen valor para nosotros hoy? ¿Son parecidas o diferentes a la mentalidad de la gente?
- ¿Cuál es la buena noticia que Jesús quiere darme? ¿A qué me llama? ¿Qué paso me invita a dar en la vida? ¿en qué me invita a cambiar mi manera de vivir?
ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA ESCUCHA
| Virgen María, esposa de José, de la casa de Davi, tú que eres la llena de gracia, da a nuestros corazones la alegría plena al escuchar el saludo que nos anuncia la llegada de la Palabra. (Lc 1,26-29). Creyente de la anunciación, haz que al escuchar la voz de Dios hallemos gracia delante de Dios y se disipen de nuestra alma los miedos y las perturbaciones que no nos permiten comprender el mensaje del Evangelio. (Lc 1, 29-30). Esclava del Señor, que el Espíritu Santo venga sobre nosotros y nos cubra con el poder del Altísimo para que se haga en nosotros la voluntad divina según su Palabra. (Lc 1,35.38). Sierva del Pesebre de Belén, al encontrarnos con el Verbo Encarnado, danos la alegría de contar todo lo que contemplamos en tu Hijo para que podamos maravillarnos guardando y meditando la Palabra en nuestro corazón. (Lc 2,17-19). Señora del Templo, que nuestra alma sea atravesada por la Palabra de la vida para que alcancemos la purificación y conversión de corazón. (Lc 2,33-35). Peregrina de Jerusalén, que nuestras vidas tengan como único fin, el buscarte ansiosamente para que podamos encontrar a tu Hijo en el anuncio de la Palabra. (Lc 2,48). Madre de Jesús, enséñanos a ser disponibles a los momentos perfectos de la Providencia para que sea transformada nuestra vida en fiesta y gozo pascual. (Jn 2,1-12). Bendita entre las mujeres, tómanos de tu mano y acompáñanos en el camino que debemos emprender como misioneros y discípulos de Jesús ante el llamado del Evangelio a llevar la buena nueva a todos los corazones para que salten de gozo por la presencia transformante del Espíritu Santo. (Lc 1,39-45) Portadora del Espíritu Santo, reúnenos a todos en torno a la llegada de tu Hijo Resucitado de modo que podamos discernir las lenguas adecuadas con las cuales traspasar las fronteras de la fe y proclamar al mundo las maravillas de Dios. (Ap 2,1-13). |
[2] https://www.youtube.com/watch?v=5kq7xYLbSak
