RESURRECCIÓN: La escatología salesiana. 02
RESURRECCIÓN. El Paraíso ya le era anticipado a Don Bosco y a sus muchachos en la belleza de la naturaleza que le enseñó a contemplar Mamá Margarita. Él contemplaba ya en su presente el gozo del Paraíso en la música, el arte, el deporte, el trabajo digno. Le dio su característica propia mediante la acogida, la amistad sincera, la pedagogía de la sonrisa, del encuentro y la alegría en la sacramentalidad salesiana del patio, en el profundo amor y defensa de la Escritura, de la Iglesia y del Papa, de su incondicional amor por María Inmaculada y Auxiliadora de los cristianos, su fervor por el Sagrado corazón de Jesús, su fascinación por el sacramento de la confesión y el ejercicio espiritual de la buena muerte. TEOEDUCANDO