CARLO ACUTIS, SANTO
CARLO ACUTIS, SANTO

CARLO ACUTIS: El santo de la autopista hacia el Cielo. 012

CARLO ACUTIS, el joven de nuestro tiempo que encarnó el Evangelio en lo más profundo de su vida, comunicó la Buena Noticia amando a los suyos, a los humildes, a quienes no conocían a Jesús, a la naturaleza, a la Iglesia y al Papa. Su santidad es la voz profética que habla a los jóvenes de hoy expresándoles que ser santos no es una idea añeja del pasado, una ridiculez del presente o un fracaso del futuro. Por el contrario, Dios es vigente en todos los tiempos y en Él radica el verdadero sentido de la existencia. TEOEDUCANDO.

DE LA SAGRADA ESCRITURA A SAN CARLO ACUTIS

El lugar del joven (נַ֖עַר ná’ar; יֶּ֗לֶד yeled; νεαρός nearós; παιδίον paidión; νεανίσκος neanískos) en la história de la salvación

Los jóvenes tienen un «lugar teológico» en la Sagrada Escritura. Cada uno de ellos es «lugar teológico» en la historia de la Salvación. Su presencia, testimonio, predicación, conversión, el camino formativo que vivieron, su mediación salvífica e incluso sus diversas formas de indiferencia, negación y respuesta creativa a la voluntad de Dios son fundamentales dentro de la teología bíblica.

No son pocos los jóvenes bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que han asumido el llamado de Dios a transformar el mundo.

Acercarse a los jóvenes de la Escritura, toca el corazón de los mismos jóvenes de estos tiempos comprometiéndolos con todas sus fuerzas en la construcción del Reino de Dios.

A los educadores, les recuerda la misión de ser signos y testimonios del amor de Dios para que ellos, los jóvenes, descubran en sus vidas al Dios de la vida que los ama y necesita para construir una humanidad nueva y una Iglesia rejuvenecida. Las Constituciones Salesianas recuerdan que los educadores caminan con los jóvenes para conducirlos a la persona de Cristo Resucitado (Art. 34) de manera que experimenten con Él encuentros de eternidad[1].

El Dios de la Escritura en diálogo – llamada con los jóvenes (נַ֖עַר ná’ar; יֶּ֗לֶד yeled; νεαρός nearós; παιδίον paidión; νεανίσκος  neanískos)

Al recorrer la historia de la salvación a través de los jóvenes que en ella el Señor ha elegido para continuar el Reino de Dios en la humanidad, no podemos pasar por desapercibido el lenguaje, la forma, el nexo y el espacio que Dios crea para comunicarse y relacionarse con los jóvenes.

 Jóvenes bíblicos tan centrales en la Sagrada Escritura como Jeremías o el mismo Jesús, hasta la intervención prudente y sencilla como la hermana de Moisés o la alusión de la juventud de Goliat. Con todos ellos YHWH Dios, el Padre de todos, ha creado un vínculo.

Él cuidó a Isaac ante un posible sacrificio del padre, tomó la iniciativa de salir al encuentro de José como un hombre sin nombre que lo orienta y lo hace un soñador e intérprete de los sueños.

Le dio belleza a Moisés y no le abandonó en el correr de las orillas del Nilo, sino que lo observaba desde lejos a través de su hermana, a quien igualmente dotó de generosidad y astucia para hacer el bien.

Le habló a Samuel para servir al templo y hacer visible el mal que invadía a los hijos de Elí.

Llamó al joven David, a quien también dotó de belleza, pero lo hizo libre de apariencias y de gran fortaleza ante un gigante como Goliat violento y agresivo.

Concedió a la sierva Naamán la gracia de creer en la fe de su pueblo y dar testimonio de ello ante un riesgo de muerte.

Hizo de Josías un gran reformador a tan sólo ochos años de edad.

Habló a Jeremías profeta de las naciones en un diálogo sincero y cálido.

Formó a Daniel y a los tres jóvenes de la corte de Nabucodonosor en la cultura, en lenguas y literatura, la inteligencia, aptos para servir la corte, sin defecto físico y expertos en Sabiduría.

 A Juan Bautista lo hizo saltar de alegría como precursor del Mesías; Le ofreció al joven rico un camino de santidad.

A Salomé le dio la oportunidad de favorecer la vida.

Le ofreció valentía a Juan Marcos y levantó de la muerte al joven Lucano.

confió la puerta a la joven portera.

Devolvió la vida a Eutico y a Jesús lo hizo el Salvador.

Ninguno de los jóvenes de la Escritura pasó desapercibido para el Señor. No existen para Dios los jóvenes en plural, existen en singular. Cada uno es importante y único. Con todos hubo una relación personal, concreta, específica. En cada uno dejó un don, una tarea, una misión, distinta para todos, pero unidas por un único fin: escribir la historia de la salvación, revelar su amor a los seres humanos de todos los tiempos, implantar el Reino de Dios, crear todo por Él y para Él.

El Señor asistía, acompañaba, daba a cada uno lo necesario en una relación de filiación, de confianza, de amistad, de cariño. Era claro con ellos ante la incredulidad, la duda, la inclinación a la declinación.

No era distinto con Jesús. También Dios supo ser Padre, vivió con Jesús la experiencia de ver crecer, de educar, de formar al Hijo en la juventud, de estar junto a su muchacho para que Él descubriera su misión salvífica.

El Padre supo darles a todos los jóvenes bíblicos palabras que les permitía comprender su Voluntad, se hacía entender, comprender, hablaba su lenguaje. En ello radica la grandeza de Dios, en que, siendo tan grande, es capaz de hacerse pequeño con los pequeños, joven con los jóvenes. Él es de los jóvenes el Pedagogo, el maestro que través de la pedagogía del camino, del encuentro y de la dialéctica va haciéndoles partícipes de la historia de la Salvación y el misterio de la revelación.

Los jóvenes de la Escritura (נַ֖עַר ná’ar; יֶּ֗לֶד yeled; νεαρός nearós; παιδίον paidión; νεανίσκος  neanískos) en diálogo – respuesta con Dios

No hay error ni imperfección en el llamado que el Señor tuvo y tiene con cada joven. Como es de esperarse la respuesta de los jóvenes es muy diversa. En ellos hay reacción de incredulidad, miedo, soberbia, zozobra, incertidumbre, negación. Las hemos visto en la mirada realizada en los jóvenes citados. Sin embargo, para ninguno de los jóvenes en el encuentro con YHWH en el Antiguo Testamento, ni con Jesús en el Nuevo, pasa desapercibido. Nada volvió a ser lo mismo tras haberse visto cara a cara con el Señor.

Isaac fue tanto o más disponible que Abrahán convirtiéndose en el primero de una infinita descendencia vista en las estrellas.

 José no objetó escuchar y tomar el camino indicado por Aquel hombre sin nombre que lo guió cuando estaba perdido.

 Tan pronto la hermana de Moisés vio que podía restituir su familia llevando de nuevo a su hermano al seno familiar no dudó en hacerlo.

Samuel se levantó cada vez que escuchó la voz del Señor y tomó fuerzas para comunicar lo que Él le había pedido.

 David no tuvo miedo y defendió con la vida misma al pueblo de Israel.

 La sierva de la esposa de Naamán indicó de inmediato a su amo donde podría encontrar la purificación y la vida liberándolo de la exclusión social y religiosa que le esperaba.

 Josías, con actitud de discernimiento, buscó al Dios de sus antepasados y de Él concretó una de las mayores reformas del Antiguo Testamento.

 Jeremías dejó tocar su boca, venció el miedo y se arriesgó a llevar las palabras que YHWH le había puesto e inspirado para anunciarlas.

Daniel evita consumir alimento contaminado y se abandona a la Voluntad de Dios.

En el Nuevo Testamento Juan el Bautista da su cabeza.

 Jesús respondió dándose todo en la cruz por amor absoluto a la humanidad. Él amó al Padre amándonos a todos y nos amó a todos por amor al Padre. Lo sigue haciendo cada día en el sacrificio de la Eucaristía.

 El joven de las exequias se levanta y se dispuso a hablar de lo que había hecho el Señor en él.

 La portera se deja inquietar por lo que sucede en torno a “ese hombre” y ayuda a fortalecer la fe de Pedro, la piedra, el primero de los vicarios.

 Eutico se reincorpora de la muerte a la comunidad cristiana dentro de la experiencia de la resurrección.

También hubo duros rechazos como la sevicia de los jóvenes hermanos de José.

La apariencia de los hermanos de David. El odio de Goliat, la injusticia de los hijos de Elí, la superficialidad de Salomé, el joven rico que decide no dejarlo todo para seguir a Jesús.

La respuesta de los jóvenes a la llamada de Dios no es superficial. En ellos se da la dinámica de la búsqueda, de la lucha interior y el combate espiritual de la escucha, del seguimiento y del anuncio, se atreven a hablar para anunciar. Ellos comprendieron con claridad del amor que Dios les tenía y la misión que les sería encomendada. Él les habló y ellos entendieron. No hubo una comunicación ni un lenguaje interrumpidos.

 Él les exponía la Palabra, acomodándose a su entender (Mc 4,33-34) y ellos entendían y lo dejaban todo por la misión. Se dejaron encontrar, acompañar y escuchaban.

La historia de la salvación se sigue extendiendo gracias a decididos y valientes jóvenes que optando por Dios como principio y fin de sus vidas, han transformado lo cotidiano en santidad, lo rutinario en Evangelio y el diario vivir en Cristificación: Santo Domingo Savio, Laura Vicuña, Cerefino Namuncurá, Alberto Marbelli, Gianluca Firetti, Clare Crockett y quien más ha llegado al corazón de sus contemporáneos en los últimos tiempos: CARLO ACUTIS.

Carlo Acutis, el joven de nuestro tiempo que encarnó el Evangelio en lo más profundo de su vida, comunicó la Buena Noticia amando a los suyos, a los humildes, a quienes no conocían a Jesús, a la naturaleza, a la Iglesia y al Papa. Su santidad juvenil es la voz profética que habla a los jóvenes de hoy expresándoles que ser santos no es una idea añeja del pasado, una ridiculez del presente o un fracaso del futuro. Por el contrario, Dios es vigente en todos los tiempos y en Él radica el verdadero sentido de la existencia.

CARLO ACUTIS: BIOGRAFÍA

[2]

[Aunque a veces parezca que los santos pertenecen a una época pasada o que no tienen intereses ni talentos modernos como los nuestros, San Carlos Acutis nos demuestra que los santos pueden ser adolescentes con una fe extraordinaria, ¡incluso en la era de Internet!

San Carlos Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, hijo de padres no religiosos. Sin embargo, gran parte de su familia era católica, y fue bautizado semanas después de su nacimiento. Poco después, se mudó con su familia a Milán, donde sus padres trabajarían en negocios familiares. Debido a que sus ellos trabajaban, a menudo dejaban a Carlo al cuidado de niñeras o guarderías. Desde pequeño, mostró interés por el catolicismo, y una de sus niñeras respondía a sus preguntas sobre su fe.

Desde muy joven, Carlo comenzó a mostrar extraordinarias muestras de devoción a Cristo. Cuando tenía tres años, su abuelo falleció y se le apareció en sueños pidiéndole oraciones. Poco después, Acutis se puso el abrigo mientras su abuela lo observaba y pidió que lo llevaran a la iglesia para orar por su abuelo, quien, según Carlo, “había ido a ver a Jesús”.

La asombrosa fidelidad de Carlo se extendía también a situaciones cotidianas. Una vez, en la guardería, otros niños lo molestaban. Pensando que era demasiado amable con ellos, una niñera intentó enseñarle a Carlo a poner límites para que los demás niños no le robaran sus juguetes. Carlo respondió: «Jesús no estaría contento si perdiera los estribos».

Tras pasar los días de verano en la playa, Carlo se unía a las mujeres mayores de su parroquia para rezar el rosario. De camino a la escuela, se tomaba un tiempo para aprender los nombres de las personas que trabajaban en la calle y, a partir de entonces, las saludaba personalmente cada mañana.

Tras su primera comunión a los siete años, Acutis asistía con frecuencia a misa para recibir la Eucaristía y participaba regularmente en la Adoración Eucarística. Su fe —y sus constantes preguntas— finalmente llevaron a su madre de vuelta a la fe. En la casa de los Acutis trabajaba un inmigrante brahmán llamado Rajesh Mohur, con quien Carlo entabló amistad y a quien más tarde inspiró a bautizarse también. La madre y amiga de Mohur también se convirtió tras escuchar a Acutis hablar sobre la fe.

De adolescente, a Carlo le encantaba leer y la informática, y aprendió a programar y a tocar el saxofón por su cuenta. Disfrutaba jugando a videojuegos como Halo, Super Mario y Pokémon, pero según su madre, era muy disciplinado y solo se permitía jugar una hora a la semana para evitar la adicción. A los 12 años, se hizo catequista y empezó a compartir su fe con sus compañeros.

También mostró interés por la vida de los santos, especialmente Francisco de Asís , Antonio de Padua , Francisco y Jacinta Marto , Domingo Savio , y se decía que tenía una devoción especial tanto a su ángel de la guarda como a San Miguel Arcángel.

Cuando Carlo tenía 14 años, el párroco de su iglesia le pidió que creara una página web para su parroquia en Milán. Después, un sacerdote de su instituto le pidió que creara una página web para promover el voluntariado. Por su trabajo en la página web, Carlo ganó un concurso nacional llamado Sarai volontario, que se traduce como «Serás voluntario».

Tras estos éxitos, Carlo utilizó sus habilidades de programación para crear un sitio web que catalogaba todos los milagros eucarísticos reportados en el mundo y mantenía una lista de apariciones marianas reconocidas por la Iglesia Católica. Lanzó el sitio web en 2004 y trabajó en él durante dos años más antes de presentarlo públicamente el 4 de octubre de 2006, festividad de San Francisco.

Unos días antes, sin embargo, Carlo había desarrollado una inflamación de garganta. Los médicos le diagnosticaron parotiditis, que suele ser una infección leve, y deshidratación. Unos días después, su estado empeoró y, para el domingo siguiente, estaba demasiado débil para levantarse de la cama para ir a misa. Lo llevaron a una clínica donde le diagnosticaron leucemia promielocítica aguda, con pocas probabilidades de recuperación. Fue trasladado a cuidados intensivos y luego a otro hospital para recibir tratamiento.

En una ocasión, durante la estancia de Carlo en el hospital, una enfermera fue a verlo. Sus padres dormían a su lado, así que Carlo le pidió que no los despertara porque ya estaban cansados ​​y no quería preocuparlos más. Ofreció su sufrimiento por el Papa Benedicto XVI y la Iglesia, y cuando los médicos que lo atendían le preguntaron por el dolor, respondió: «Hay gente que sufre mucho más que yo».

La estancia de Carlo en el hospital fue breve. En sus últimas palabras, Carlo le dijo a su madre: «Mamá, no temas. Desde que Jesús se hizo hombre, la muerte se ha convertido en el camino hacia la vida, y no tenemos por qué huir de ella. Preparémonos para vivir algo extraordinario en la vida eterna». Acto seguido, cayó en coma y, tras una hemorragia cerebral, fue declarado con muerte cerebral. Falleció al día siguiente, el 12 de octubre de 2006, a los 15 años. A su funeral asistieron desconocidos, muchos de ellos jóvenes que habían abandonado la Iglesia].

15 datos curiosos sobre San Carlo Acutis

[3]

[El 7 de septiembre, el Papa León XIV canonizó a Carlo Acutis, ¡y los católicos están con entusiasmo venerarando a este notable joven millennial como santo! Este adolescente, amante de la Eucaristía, aficionado a la Nutella y genio de la informática, nos enseña que la santidad es posible para todos, incluso en los tiempos modernos.

Ya sea que ya te hayas hecho amigo de San Carlo Acutis o apenas estés empezando a conocerlo, hemos seleccionado 15 de los datos más interesantes sobre él (uno por cada año de su vida) para que puedas aprender más sobre nuestro nuevo joven santo.

1. Carlo Acutis fue un italiano nacido en Inglaterra

Aunque todos conocemos a Carlo Acutis como un santo italiano, en realidad nació en Londres, Inglaterra, el 3 de mayo de 1991. Por ello, hablaba inglés, aunque no lo hacía a menudo. Curiosamente, también tenía herencia inglesa, ya que una de sus abuelas era mitad inglesa. Carlo fue bautizado el 18 de mayo en la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores en Londres y recibió el nombre completo de Carlo María Antonio.

2. Le encantaba la Nutella

¡Los santos pueden ser golosos! A Carlo Acutis le gustaba especialmente la Nutella, la deliciosa crema de chocolate y avellanas que fue inventada en Italia por la empresa Ferrero en la década de 1960. También disfrutaba mucho de comer helado con sus amigos.

3. Carlo Acutis tenía una profunda devoción a la Virgen María

Él eligió a la mejor como su única dama: «La Virgen María es la única mujer en mi vida». Cuando era un niño, a Carlo Acutis le encantaba dejar flores a la Virgen, ya fuera una rosa que compraba con el dinero que sus padres le daban o las flores silvestres que recogía en sus paseos.

Al crecer, Carlo pudo hacer peregrinaciones a los lugares de nacimiento y pueblos natales de santos por toda Italia, pero la mayoría de los viajes que hizo fueron para la Santísima Virgen María. Su familia tenía una devoción especial a Nuestra Señora de Pompeya, por lo que Carlo la visitaba a menudo. También viajó a Lourdes cuando tenía once años y a Fátima pocos meses antes de morir. Para Carlo Acutis, «la cita más importante del día» era rezar el Rosario.

4. Él convirtió al cuidador de la familia

Rajesh Mohur era un joven que trabajaba para la familia Acutis como cuidador de Carlo, y se hicieron rápidamente amigos. Rajesh era hindú, y su padre era un sacerdote brahmán. Sin embargo, la profunda fe católica de Carlo impactó a Rajesh: Carlo le enseñó a rezar el Rosario, y veían juntos dibujos animados de la Biblia y de santos.

Carlo le pedía a Rajesh que lo llevara a la Iglesia para la Misa y las oraciones de camino a la escuela y de regreso, y Rajesh lo hacía amablemente. En 1999, cuando Carlo tenía ocho años, Rajesh fue bautizado. La familia Acutis organizó una fiesta para celebrarlo, y por sugerencia de Carlo, culminaron la ocasión especial con una cena en un restaurante chino.

5. A Carlo le gustaba jugar al fútbol, pero no era bueno en ello

Carlo era un niño vivaz al que le gustaba el aire libre y divertirse. Jugaba al fútbol con sus amigos, pero al mismo tiempo, como comparte su madre, era «bastante malo» en ello. Aun así, lo jugaba como una forma importante de conectar con sus amigos.

6. Carlo Acutis hizo videos graciosos de perros con bandas sonoras de Star Wars

A Carlo le encantaban sus animales, especialmente los perros. Tenía un perro llamado Briciola, que significa «migaja de galleta». Briciola acompañó a Carlo y a su familia en su peregrinación a Lourdes, ya que la cachorra de tres meses era lo suficientemente pequeña como para ser introducida de contrabando en el bolso de la abuela de Carlo.

Cuando Briciola hizo ruido desde el bolso durante un recorrido, la abuela de Carlo tosió continuamente para ocultar el ruido y que la seguridad no encontrara a la cachorra, ¡y Carlo grabó todo esto en video! En ocasiones, Carlo consiguió que sus perros y gatos tuvieran papeles principales en sus cortometrajes aficionados. ¡A veces, referencias y bandas sonoras de Star Wars se colaban en estas creaciones de video como bandas sonoras para un toque torpe pero épico!

7. Podría ser el primer santo en haber jugado Pokémon

¡Sí, los santos pueden jugar videojuegos! Carlo recibió una PlayStation cuando tenía 9 años, y su madre recuerda que también le gustaba jugar Nintendo Game Boy, Pokémon y Xbox. Y, sin embargo, San Carlo se limitaba a una o dos horas de juego por semana para que este divertido pasatiempo no le quitara tiempo importante. Al mantener sus prioridades en orden, Carlo evitó desperdiciar un minuto en cosas que no agradaban a Dios, pero aun así pudo divertirse.

8. Carlo Acutis quería convertirse en chef profesional

Un interés en la buena comida parece apropiado para un joven santo italiano. Los abuelos de Carlo tenían un chef de primera clase en Turín que preparaba deliciosas comidas para la familia. Carlo se aseguraba de pasar por la cocina para agradecer al chef por sus excelentes platos. Por él, Carlo también quería ser un chef de primera clase y mostraba gran interés en aprender recetas.

9. La familia Acutis tenía la tradición del santo del año

Los padres de Carlo recuerdan que escogían nombres de santos de un sombrero cada 31 de diciembre. Carlo mismo a menudo sacaba santos importantes como la Sagrada Familia, pero en el año en que murió, su selección aleatoria resultó ser el santo cuya fiesta era el 11 de octubre (el día antes de la muerte de Carlo), San Alejandro Sauli. ¡Los santos eran amigos de Carlo, y él pronto se uniría a ellos en el cielo!

10. Aprendió a programar con libros de texto universitarios

La electrónica fascinaba a Carlo, y rápidamente dominó el lenguaje informático. Su madre comparte: «Usaba C++ y Java a los 9 años, cuando ya leía libros de texto de programación de computadoras que comprábamos en la Universidad Politécnica de Milán». Su notable habilidad para resolver códigos de ingeniería avanzados llamó la atención de algunos profesionales.

Utilizó sus habilidades de programación para muchos propósitos prácticos: ayudó a otros con proyectos e incluso creó programas estadísticos para su padre. Pero sus propios proyectos eran un apostolado en internet para difundir la fe católica y, en particular, para compartir los milagros eucarísticos que tanto le apasionaban. Carlo Acutis es el santo patrón de los programadores informáticos y de internet.

11. Carlo aprendió a tocar el saxofón solo

¡Nada como un brillante instrumento musical para animar un poco la vida! No solo las computadoras y los deportes le interesaban, Carlo Acutis también asumió el desafío de aprender a tocar el saxofón por sí mismo, un logro que impresionó a su madre.

12. Carlo ofreció sus sufrimientos por el papa

La muerte de Carlo llegó rápida e inesperadamente: lo que al principio parecía ser gripe, en realidad era el tipo más agresivo de leucemia, y murió una semana después de su diagnóstico. Mientras estuvo enfermo, antes de ser llevado al hospital, sus padres lo oyeron decir: «Ofrezco todos los sufrimientos que tendré que soportar al Señor por el papa y la Iglesia, para poder evitar el purgatorio e ir directamente al cielo».

Curiosamente, Carlo Acutis murió un año después de San Juan Pablo II, durante el pontificado del Papa Benedicto XVI. Fue beatificado el 10 de octubre de 2020 por el Papa Francisco y el primer santo canonizado por el Papa León XIV.

13. Su santo favorito era San Francisco

¡Los santos inspiran a futuros santos! Carlo Acutis era profundamente devoto de San Francisco de Asís y compartía su amor por los animales, como lo demuestra el hecho de que Carlo tenía cuatro perros, dos gatos y varios peces como mascotas. Pero más allá de eso, al igual que San Francisco, Carlo sentía una profunda compasión por los pobres. Se acercaba a los necesitados con una gran compasión que siempre reconocía su humanidad.

De hecho, les ofrecía comidas caseras calientes porque entendía que también necesitaban comer bien, no solo alimentos enlatados y sobras de supermercado de los bancos de alimentos. La madre de Carlo también comparte que usaba sus ahorros para comprar sacos de dormir y bebidas calientes para los sin techo.

14. Carlo Acutis está enterrado en Asís, su lugar feliz

Asís, Italia, era el lugar de vacaciones favorito de Carlo. Le encantaba rezar dentro de la Porciúncula, la iglesia del siglo IV donde Cristo habló con San Francisco y le dijo que reconstruyera su iglesia. Carlo también disfrutaba haciendo senderismo y corriendo por los campos alrededor de Asís. El consejero espiritual de Carlo testifica que Carlo era más feliz en Asís, y él específicamente pidió ser enterrado allí.

En 2007, sus restos fueron trasladados del lugar de entierro de la familia Acutis para ser depositados en la iglesia de Santa María la Mayor en Asís. Tradicionalmente se cree que esta es la iglesia donde San Francisco renunció a sus bienes terrenales y donde Santa Clara también experimentó una conversión.

15. Todavía tenemos el catálogo de milagros eucarísticos de Carlo

Se puede decir que la frase de Carlo, «La Eucaristía es la autopista al cielo», ha llegado a la cima de las citas de santos católicos de hoy. Estas palabras son bastante apropiadas para un santo que pasó un par de años catalogando milagros eucarísticos, ¡hasta su muerte, su propia entrada a la vida eterna! Carlo Acutis diseñó, fotografió y catalogó una colección de todos los «Milagros Eucarísticos del Mundo».

Los recopiló en un sitio web, y hoy, una versión impresa de la exposición todavía viaja por todo el mundo. Los altos paneles de colores de doble cara que cuentan la historia de más de 130 milagros eucarísticos se exhiben en parroquias y en todo tipo de eventos católicos. ¡Puedes ver su proyecto de milagros eucarísticos y algunas de sus otras exposiciones en línea en carloacutis.com!

Los Milagros Eucarísticos en el Mundo

[4]

Con una amplia variedad de fotografías y descripciones históricas, la exposición presenta parte de los Milagros Eucarísticos principales (cerca de 163 paneles) que ocurrieron a lo largo de los siglos en varios países del mundo y que han sido reconocidos por la Iglesia. Por medio de los paneles “es posible visitar virtualmente” los lugares donde ocurrieron los Milagros. La exposición ya ha visitado más de 500 parroquias en Italia y más de 10.000 parroquias en otros países y ha sido traducida en varios idiomas.[5] 

Exposición «LOS LLAMAMIENTOS DE LA VIRGEN APARICIONES Y SANTUARIOS MARIANOS EN EL MUNDO»

VER [6]

20 frases de San Carlo Acutis

Desde su canonización en Roma el 7 de septiembre de 2025, cada vez se conoce más sobre la vida y obra de San Carlo Acutis. También sobre las cosas que dijo o dejó escritas, que reflejan su cercanía a Dios.

Si bien el llamado “ciberapóstol de la Eucaristía” tenía solo 15 años cuando partió a la Casa del Padre tras sufrir de leucemia, durante esos años cultivó una gran sabiduría fruto de su estrecha relación con Jesús y María, y que se reflejó en sus obras y palabras.

A continuación, ofrecemos algunas de las frases que dejó como legado de las que se puede aprender a vivir una juventud santa:

1. “La Virgen María es la única mujer en mi vida”.

2. “Cuanto más recibamos la Eucaristía, más nos haremos semejantes a Jesús, de modo que en la tierra tendremos un anticipo del Cielo”.

3. “Al estar ante Jesús Eucaristía nos hacemos santos”.

4. “Hay gente que sufre mucho más que yo”. “Ofrezco todo el sufrimiento que tendré que padecer por el Señor, por el Papa y por la Iglesia”.

5. “Pide ayuda continuamente a tu ángel de la guarda. Tu ángel de la guarda tiene que volverse tu mejor amigo”.

6. “No temas, porque con la Encarnación de Jesús, la muerte se vuelve vida y no hay necesidad de escapar: en la vida eterna nos espera algo extraordinario”.

7. “Jerusalén está a la vuelta de la esquina”.

8. “Todas las personas nacen como originales, pero muchas mueren como fotocopias”.

9. “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”.

10. “La felicidad es mirar hacia Dios, la tristeza es mirar hacia uno mismo”.

11. “No yo, sino Dios”. “La santificación no es un proceso de suma, sino de resta. Menos yo para dejar espacio a Dios”.

12. “¡Criticar a la Iglesia significa criticarnos a nosotros mismos! La Iglesia es dispensadora de tesoros para nuestra salvación”.

13. “Lo único que debemos pedirle a Dios en oración es el deseo de ser santo”.

14. “Nuestra alma es como un globo aerostático. Si por casualidad hay un pecado mortal, el alma cae al suelo. La Confesión es como el fuego debajo del globo que permite al alma volver a elevarse. Es importante ir a confesarse con frecuencia”.

15. “Estoy feliz de morir, porque he vivido mi vida sin desperdiciar un minuto en las cosas que no agradan a Dios”.

16. “Nuestra meta debe ser lo infinito, no lo finito. Lo infinito es nuestra patria. El cielo nos ha estado esperando desde siempre”.

17. “La Eucaristía es mi autopista hacia el Cielo”.

18. “El Rosario es la escalera más corta para subir al Cielo”. “Después de la Santa Eucaristía, el Santo Rosario es el arma más poderosa para combatir al demonio”.

19. “¿Por qué a los hombres les preocupa tanto la belleza de su cuerpo y no les importa la belleza de su alma?”. “Una vida es verdaderamente hermosa sólo si llegamos a amar a Dios por encima de todo y al prójimo como a nosotros mismos”.

20. “La conversión no es más que mover la mirada de abajo hacia arriba, un simple movimiento de los ojos es suficiente”.

HOMILÍA DEL SANTO PADRE LEÓN XIV EN LA CANONIZACIÓN DE CARLO ACUTIS

[7]

Plaza de San Pedro. XXIII Domingo del Tiempo Ordinario, 7 de septiembre de 2025

Palabras improvisadas antes de la Santa Misa con el Rito de Canonización

¡Buenos días a todos! ¡Feliz domingo y bienvenidos! ¡Gracias!

Hermanos y hermanas, hoy es un día de gran alegría para toda Italia, para toda la Iglesia y para todo el mundo. Antes de comenzar la solemne celebración de la Canonización, quería saludarlos y decirles unas palabras a todos ustedes, porque, si bien la celebración es muy solemne, también es un día de gran alegría. Quería saludar especialmente a tantos jóvenes, chicos y chicas, que han venido a esta Santa Misa. Es verdaderamente una bendición del Señor encontrarnos ya que han venido de diferentes países. Es realmente un don de la fe que queremos compartir.

Después de la Santa Misa, les pido que tengan un poco de paciencia, espero poder ir a saludarlos a la plaza, ya que ahora están un poco lejos. Espero al menos poder saludarlos.

Saludo a los familiares de los dos Beatos, casi Santos, a las delegaciones oficiales, a los numerosos obispos y sacerdotes que han venido. Un aplauso para todos ellos, ¡gracias también a ustedes por estar aquí! ¡Religiosos y religiosas, y a la Acción Católica!

Nos preparamos para esta celebración litúrgica con la oración, con el corazón abierto, deseando recibir verdaderamente esta gracia del Señor. Y así sentir en el corazón lo mismo que vivieron Pier Giorgio y Carlo: este amor por Jesucristo, sobre todo en la Eucaristía, pero también en los pobres, en los hermanos y hermanas. También ustedes, todos nosotros, estamos llamados a ser santos. ¡Que Dios los bendiga! ¡Feliz celebración! ¡Gracias por estar aquí!

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

En la primera lectura hemos escuchado una pregunta: «[Señor,] ¿y quién habría conocido tu voluntad si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría y enviado desde lo alto tu santo espíritu?» (Sab 9,17). La hemos oído después de que dos jóvenes beatos, Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, fueran proclamados santos, y eso es providencial.

En el libro de la Sabiduría, esta pregunta está atribuida precisamente a un joven como ellos: el rey Salomón. Cuando murió David, su padre, él se dio cuenta de que disponía de muchas cosas: el poder, la riqueza, la salud, la juventud, la belleza, el reino. Pero esta gran abundancia de medios le había hecho surgir una pregunta en su corazón: “¿Qué debo hacer para que nada se pierda?”. Y había entendido que el único camino para encontrar una respuesta era pedir a Dios un don aún mayor: su Sabiduría, para poder conocer sus proyectos y adherir a ellos fielmente.

Se dio cuenta, en efecto, que de ese modo todas las cosas encontrarían su lugar en el gran designio del Señor. Sí, porque el riesgo más grande de la vida es desaprovecharla fuera del proyecto de Dios.

También Jesús, en el Evangelio, nos habla de un proyecto al que adherir hasta el final. Dice: «El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo» (Lc 14,27); y agrega: «cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo» (v. 33). Es decir, nos llama a lanzarnos sin vacilar a la aventura que Él nos propone, con la inteligencia y la fuerza que vienen de su Espíritu y que podemos acoger en la medida en que nos despojamos de nosotros mismos, de las cosas y de las ideas a las que estamos apegados, para ponernos a la escucha de su palabra.

Muchos jóvenes, a lo largo de los siglos, tuvieron que afrontar este momento decisivo de la vida. Pensemos en san Francisco de Asís: como Salomón, también él era joven y rico, y estaba sediento de gloria y de fama. Por eso partió a la guerra, esperando ser nombrado “caballero” y revestirse de honores. Pero Jesús se le apareció en el camino y le hizo reflexionar sobre lo que estaba haciendo. Vuelto en sí, dirigió a Dios una pregunta sencilla: «Señor, ¿qué quieres que haga?». [1] 

Y a partir de allí, volviendo sobre sus pasos, comenzó a escribir una historia diferente: la maravillosa historia de santidad que todos conocemos, despojándose de todo para seguir al Señor (cf. Lc 14,33), viviendo en pobreza y prefiriendo el amor a los hermanos, especialmente a los más débiles y pequeños, al oro, a la plata y a las telas preciosas de su padre.

¡Y cuántos otros santos y santas podríamos recordar! A veces nosotros los representamos como grandes personajes, olvidando que para ellos todo comenzó cuando, aún jóvenes, respondieron “sí” a Dios y se entregaron a Él plenamente, sin guardar nada para sí. A este respecto, san Agustín cuenta que, en el «nudo tortuosísimo y enredadísimo» de su vida, una voz, en lo profundo, le decía: «Sólo a ti quiero». [2] Y, de esa manera, Dios le dio una nueva dirección, un nuevo camino, una nueva lógica, donde nada de su existencia estuvo perdido.

En este marco, contemplamos hoy a san Pier Giorgio Frassati y a san Carlo Acutis: un joven de principios del siglo XX y un adolescente de nuestros días, ambos enamorados de Jesús y dispuestos a dar todo por Él.

Pier Giorgio encontró al Señor por medio de la escuela y los grupos eclesiales —la Acción Católica, las Conferencias de San Vicente de Paúl, la F.U.C.I. (Federación Universitaria Católica Italiana), la Orden Tercera de Santo Domingo— y dio testimonio de ello a través de su alegría de vivir y de ser cristiano en la oración, en la amistad y en la caridad. Hasta el punto de que, a fuerza de verlo recorrer las calles de Turín con carritos repletos de ayuda para los pobres, sus amigos lo llamaban “Empresa de Transportes Frassati”.

También hoy, la vida de Pier Giorgio representa una luz para la espiritualidad laical. Para él la fe no fue una devoción privada; impulsado por la fuerza del Evangelio y la pertenencia a asociaciones eclesiales, se comprometió generosamente en la sociedad, dio su contribución en la vida política, se desgastó con ardor al servicio de los pobres.

Carlo, por su parte, encontró a Jesús en su familia, gracias a sus padres, Andrés y Antonia —presentes hoy aquí con sus dos hermanos, Francesca y Michele— y después en la escuela, también él, y sobre todo en los sacramentos, celebrados en la comunidad parroquial. De ese modo, creció integrando naturalmente en sus jornadas de niño y de adolescente la oración, el deporte, el estudio y la caridad.

Ambos, Pier Giorgio y Carlo, cultivaron el amor a Dios y a los hermanos a través de medios sencillos, al alcance de todos: la Santa Misa diaria, la oración, y especialmente la adoración eucarística. Carlo decía: «Cuando nos ponemos frente al sol, nos bronceamos.

Cuando nos ponemos ante Jesús en la Eucaristía, nos convertimos en santos», y también: «La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto. Basta un simple movimiento de ojos». Otra cosa esencial para ellos era la confesión frecuente.

Carlo escribió: «A lo único que debemos temer realmente es al pecado»; y se maravillaba porque —son palabras suyas— «los hombres se preocupan mucho por la belleza del propio cuerpo y no se preocupan, en cambio, por la belleza de su propia alma». Ambos, además, tenían una gran devoción por los santos y por la Virgen María, y practicaban generosamente la caridad.

Pier Giorgio decía: «Alrededor de los pobres y los enfermos veo una luz que nosotros no tenemos». [3] Llamaba a la caridad “el fundamento de nuestra religión” y, como Carlo, la ejercitaba sobre todo por medio de pequeños gestos concretos, a menudo escondidos, viviendo lo que el Papa Francisco ha llamado «la santidad “de la puerta de al lado”» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 7).

Incluso cuando los aquejó la enfermedad y esta fue deteriorando sus jóvenes vidas, ni siquiera eso los detuvo ni les impidió amar, ofrecerse a Dios, bendecirlo y pedirle por ellos y por todos. Un día Pier Giorgio dijo: «El día de mi muerte será el día más bello de mi vida»; [4] y en su última foto, que lo retrata mientras escalaba una montaña de Val di Lanzo, con el rostro dirigido a la meta, había escrito: «Hacia lo alto». [5] Por otra parte, a Carlo, siendo aún más joven, le gustaba decir que el cielo nos espera desde siempre, y  que amar el mañana es dar hoy nuestro mejor fruto.

Queridos amigos, los santos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis son una invitación para todos nosotros, sobre todo para los jóvenes, a no malgastar la vida, sino a orientarla hacia lo alto y hacer de ella una obra maestra. Nos animan con sus palabras: “No yo, sino Dios”, decía Carlo. Y Pier Giorgio: “Si tienes a Dios como centro de todas tus acciones, entonces llegarás hasta el final”.

Esta es la fórmula, sencilla pero segura, de su santidad. Y es también el testimonio que estamos llamados a imitar para disfrutar la vida al máximo e ir al encuentro del Señor en la fiesta del cielo]

[1] Leyenda de los Tres Compañeros, cap. II, 6: Fuentes biográficas franciscanas, 1401.

[2] Confesiones, II, 10,18.

[3] Nicola Gori, Al prezzo della vita: L’Osservatore romano (11 febrero 2021).

[4] Irene Funghi, I giovani assieme a Frassati: un compagno nei nostri cammini tortuosi: Avvenire (2 agosto 2025).

[5] Ibíd.

[8]

CARLO ACUTIS: EL SANTO DE LA AUTOPISTA HACIA EL CIELO

CLICK PEDAGÓGICO

PARA NIÑOShttps://www.youtube.com/watch?v=Omj03FWRXDc
PARA JÓVENEShttps://www.youtube.com/watch?v=9UHes5e8gU4
DOCUMENTALhttps://www.youtube.com/watch?v=scBBoDqjpts
HISTORIAhttps://www.youtube.com/watch?v=LiszFxCEX8I
SER SANTOhttps://www.youtube.com/watch?v=LqShIjbS6LA&t=77s
  
  
  

[1] Cf. J. Oniszczuk, Incontri con il Risorto in Giovanni 20-21, 187-202.

[2] https://faith-nd-edu.translate.goog/saint/st-carlo-acutis/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

[3] https://ascensionpress.com/es/blogs/articles/15-fun-facts-about-saint-carlo-acutis

[4] https://www.miracolieucaristici.org/es/liste/list.html

[5] Si su parroquia o su organización desea acoger la Exposición Internacional de Los Milagros Eucarísticos del Mundo o si usted quiere más información por favor póngase en contacto con:

Associazione Amici di Carlo Acutis
Tel.: 0039.3474094968
info@carloacutis.com  – www.carloacutis.com
info@miracolieucaristici.org  – www.miracolieucaristici.org
La exposición consta de 163 paneles plastificados hechos de forma que puedan colgarse en cualquier superficie.

[6] https://www.carloacutis.com/es/association/mostra-apparizioni-della-madonna-e-i-suoi-appelli

[7] https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/homilies/2025/documents/20250907-omelia-frassati-acutis.html

[8] https://www.carloacutis.com/es/association/chiecarloacutis

TEOEDUCANDO
TEOEDUCANDO
You May Also Like
Ordenación de San Francisco de Sales

EL SANTO DE LA BONDAD. FRANCISCO DE SALES. 1567-1622

El santo de la BONDAD y la dulzura, doctor de la mansedumbre, del amor a Dios y la vida devota, uno de los grandes humanistas y teólogos de la Iglesia Católica, hombre prudente, maestro de espiritualidad cristiana considerado por muchos hagiógrafos de los santos más parecidos a Jesús de Nazareth
DON BOSCO, el Santo de los muchachos, había cumplido aquella promesa, cuando en riesgo de muerte, ellos oraron tanto que le salvaron la vida: "He prometido que hasta mi último aliento será por los jóvenes". Estaba anciano, su cuerpo demacrado peor su sonrisa no desaparecía. Llegaba aquel 31 de enero de 1888 el momento de llevar el carisma salesiano al mundo de la Pascua para dar gloria a Dios y salvar a la juventud.

DON BOSCO: EL SANTO DE LOS MUCHACHOS. Enero 31

DON BOSCO, el Santo de los muchachos, había cumplido aquella promesa, cuando en riesgo de muerte, ellos oraron tanto que le salvaron la vida: "He prometido que hasta mi último aliento será por los jóvenes". Estaba anciano, su cuerpo demacrado peor su sonrisa no desaparecía. Llegaba aquel 31 de enero de 1888 el momento de llevar el carisma salesiano al mundo de la Pascua para dar gloria a Dios y salvar a la juventud.
Don Bosco

NOVENA A SAN JUAN BOSCO 2026

pedimos su intercesión por toda la obra educativa salesiana: educadores, laicos, miembros de la familia salesiana y los jóvenes, especialmente aquellos lejanos de Dios, de la Iglesia. El Señor llene sus corazones de alegría plena, sentido de la caridad y amor profundo por Jesús de Nazareth
La dedicación total a los muchachos, la abnegación heroica de sí y el enorme trabajo que realizar, agotaron bien pronto las fuerzas del padre Markiewicz, minando su salud ya muy deteriorada por las molestias habidas en Italia

BRONISLAO MARKIEWICZ, Enero 30

Formador de jóvenes y muchachos huérfanos y abandonados. La dedicación total a los muchachos, la abnegación heroica de sí y el enorme trabajo que realizar, agotaron bien pronto las fuerzas del padre Markiewicz, minando su salud ya muy deteriorada por las molestias habidas en Italia.
PASCUA

PASCUA: ÉL NOS HA SALVADO!

PASCUA: La celebración de la Pascua debe unirnos como cuerpo de Cristo y no dividirnos. La pascua hace crecer en el perdón, la reconciliación y la paz, no en el odio, la venganza y la persistencia a los sentimientos destructivos de los que se vale el maligno para destruir la fraternidad que debe distinguir al pueblo de Dios.
SANTO DOMINGO SAVIO

SANTO DOMINGO SAVIO. MAYO 06

SANTO DOMINGO SAVIO. Con tan sólo trece años de edad, comprendió en Don Bosco que la aspiración más auténtica y elevada estaba en la santidad. Su dulce rostro, su bondad extrema y su mirada transparente cautivan e interpelan, aun en nuestros tiempos, el sentido de la vida de los jóvenes. TEOEDUCANDO