"ERES PRECIOSO A MIS OJOS Y YO TE AMO" Is 43,4

LECTIO DIVINA 01

¿Cómo leer hoy la Palabra de Dios? ¿Cómo acercarse a la lectura bíblica para conocer a Cristo, interiorizarlo, amarlo y vivirlo? ¿Cómo ayudar a los jóvenes para que vivan una vida de fe interiormente rica y comprometida con el Evangelio y la misión de la Iglesia? De ahí surge la necesidad de leer y orar metódicamente la Sagrada Escritura.

MÉTODOS ORANTES PARA LEER LA PALABRA DE DIOS

LECTIO DIVINA. ¿Comprendes lo que lees? (Hch 8,30) ¿Cómo puedo comprender si nadie me guía? (Hch 8,31)

"ERES PRECIOSO A MIS OJOS Y YO TE AMO" Is 43,4
LECTIO DIVINA. «ERES PRECIOSO A MIS OJOS Y YO TE AMO. Is 43,4. FOTO: FRANCISZO ENRIQUEZ.

PROEMIO

Tras la muerte de Jesús, los discípulos se dispersan (Hch 8,1a) inicialemnte para ocultarse mas no para ensimismarse, pues valientemente reciben la fuerza del Espíritu para anunciar la Buena Nueva de la Palabra (Hch 8,4b). En esta dinámica del anuncio, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos muestra a Felipe bajando a Samaría predicando a Cristo (Hch 8,5) donde era escuchado con atención (Hch 8,6).

Al llegar a Hch 8,26, el narrador sagrado nos habla del encuentro de Felipe con un etíope eunuco que leía al profeta Isaías (Hch 8, 27-28). En ese momento sucede una acción de fundamental relevancia:El Espíritu habla a Felipe y le pide acercarse y ponerse junto al carro en el cual viaja el etíope eunuco. Felipe le escucha leer y directamente le lanza la pregunta ¿Comprendes lo que lees?  (Hch 8,30) ante lo que responde el eunuco ¿Cómo lo puedo entender si nadie me guía? (Hch 8,31).

Estas dos preguntas del capítulo octavo del libro de los Hechos de los Apóstoles, son de algún modo un feedback entre el discípulo de Jesús y uno que está inquieto por conocer a Jesús.

Representan la dinámica de la naciente comunidad cristiana que empieza a extenderse a través de la difícil tarea de anunciar la Palabra de Dios en tiempos de persecución y rechazo de parte de los diversos grupos políticos, sociales y religiosos de la época cristiana primitiva a lo cual se sumaba, además, la difícil comprensión de un mensaje nuevo, diferente, penetrante, muy distinto a las normas impositivas sin espíritu como terminaron siendo algunas prácticas de las leyes de la Torá defendidas por grupos religiosos asociados el Templo judío e israelita.

En un mundo marcado por el permanente discurso del éxito y la felicidad sin necesidad de Dios, se hace cada vez más evidente el interés por hacer desaparecer de la faz de la tierra la dimensión teológica y trascendental del hombre, reduciendo a esfuerzos humanos la búsqueda de la plenitud de la vida. Sin embargo, la sed del pueblo de Dios por conocerle a Él es cada vez más fuerte y exige a los creyentes en Cristo y a los diversos agentes pastorales, la capacidad de dar razones de esperanza (1Pe 3,15).

DAR RAZONES DE ESPERANZA. 1Pe 3,15

También hoy, como en la Iglesia primitiva, el Espíritu habla con el soplo del Concilio al darle a la Palabra de Dios su verdadera centralidad en la que se revela Cristo mediador y plenitud de toda la revelación (DV 2)

El mismo documento sobre la Divina Revelación (Dei Verbum) nos recuerda que es responsabilidad de la Iglesia transmitir a todas las generaciones el Evangelio (DV 7), una Revelación que se comunica con palabras semejantes al habla humana (DV 13) para manifestar la verdad y la santidad de Dios.

Las Escrituras tienen una pedagogía divina (DV 15) que evoluciona con los lenguajes mismos del ser humano. La forma como se ha de educar en la fe en los tiempos de hoy no pueden ser los mismos de hace 10, 25 o 50 años porque las formas de comunicación y los contextos de la humanidad han ampliado sus categorías de expresión, y por tanto, han modificado su lenguaje. Hoy la Iglesia enfrenta ese serio problema de actualizarse, especialmente en ambientes juveniles, para lograr que el Evangelio sea conocido, comprendido, interiorizado, amado y llevado a la vida diaria.

LA IMPORTANCIA DE LEER METÓDICAMENTE LA ESCRITURA

Es por esta razón, ante el auge de la centralidad de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia y de la reflexión teológica, que nos hacemos la pregunta: ¿Cómo leer hoy la Palabra de Dios? ¿Cómo acercarse a la lectura bíblica para conocer a Cristo, interiorizarlo, amarlo y vivirlo? ¿Cómo ayudar a los jóvenes para que vivan una vida de fe interiormente rica y comprometida con el Evangelio y la misión de la Iglesia?

A éste propósito nos queremos acercar. Si bien existe hoy una amplia difusión de la Lectio Divina, es cierto también que se han desarrollado otros métodos, formas, experiencias, caminos para acercarse a la Palabra de Dios y hacerla conocer y que presentamos del modo más sencillo posible a continuación.

TEOEDUCANDO