SAN FRANCISCO DE SALES
El santo de la bondad, Francisco de Sales, conocido como el santo de la dulzura, de la mansedumbre, del amor a Dios y la vida devota, uno de los grandes humanistas de la Iglesia Católica, hombre prudente, maestro de espiritualidad cristiana considerado por muchos hagiógrafos de los santos más parecidos a Jesús de Nazareth.

UN POCO DE SU VIDA
[«Somos todos salesianos», dijo Bremond, un gran historiador de la espiritualidad: a tal punto el catolicismo moderno y contemporáneo están impregnados del espíritu de San Francisco de Sales.
El santo de la bondad nació en el castillo de Sales (Alta Saboya francesa) el 21 de agosto de 1567. Estudió filosofía y teología en París y se licenció en Derecho civil y eclesiástico en Padua. Fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 1593 y se ofreció al obispo para hacer retornar a los calvinistas de Chablais a la fe católica. Nombrado obispo de Ginebra el 8 de diciembre de 1602, pero residente en Annecy, predicó ampliamente e implementó las reformas del Concilio de Trento.
Noble de espíritu, agudo, docto humanista, fue un gran director espiritual; abrió a todos los caminos de la ascesis (Filotea), mostrando la esencia de la vida espiritual en el amor de Dios (Teótimo).
Intuyó la importancia de la prensa; como hombre de acción estableció una Academia en Thonon que reunía a las mentes más emblemáticas para la profundización de la ciencia y para iniciar a los jóvenes en la formación profesional. Con Santa Juana de Chantal fundó y dirigió la Orden de la Visitación. Murió en Lyon el 28 de diciembre de 1622; el traslado del cuerpo a Annecy (24 de enero de 1623) es el origen de la fecha de la actual fiesta.
Fue beatificado en 1661 por Alejandro VII y canonizado por el mismo Papa en 1665, proclamado Doctor de la Iglesia por el beato Pío IX el 7 de julio de 1877 y nombrado patrono de los periodistas y escritores católicos por Pío XI el 26 de enero de 1923. Don Bosco se inspiró en el apostolado de San Francisco de Sales, en su bondad amorosa, en su humanismo y quiso que fuera patrono de la Sociedad Salesiana.][1]
UNA HERMOSA ANÉCDOTA
San Francisco de Sales tenía un temperamento muy fuerte e irascible que poco a poco logró dominar. Por ello les contamos algunas acciones que él puso en práctica para controlar su cólera y llegar a ser el santo de la bondad y la amabilidad.
En una ocasión un malhumorado caballero se puso a insultar a San Francisco de Sales. El santo obispo, ante las amenazas, sólo permaneció de pie con el sombrero en la mano, callado.
Luego alguien le preguntó si había sido sentido cólera ante esto y otros reclamaron porqué no se había defendido o porqué no permitía a otros que se le defendiera.
El Doctor de la Iglesia le dijo: “No puedo ocultar que entonces y a menudo la cólera hierve en mi cerebro como el agua que hierve en una olla sobre el fuego, pero, por la gracia de Dios, aunque tenga que morir por resistirme violentamente a esta pasión, no dejaré que 33 años de silencio ante las injurias me hagan faltar a la caridad”[1]. Este tipo de acciones comunes en Francisco de Sales le han hecho ganar a lo largo de la historia, el santo de la bondad, la mansedumbre y la dulzura.
[1] Tomado del Boletín Salesiano Online de Italia (BSOL)
ORACIÓN A FRANCISCO DE SALES, SANTO DE LA BONDAD
Santo de la bondad
Duque de la mansedumbre
Doctor de la Caridad
Teólogo de la mansedumbre
Ante el Cielo que has ganado con devoción
Ayúdanos …
A tener manos que sepan escribir la Historia del Reino de Dios en la historia.
A tener pies que recorran el mundo para encontrar a los que están lejos de Dios.
A tener ojos que busquen los bienes de allá Arriba.
A tener boca que proclame sin miedo el amor misericordioso de Jesús.
A tener la mente saturada de la Sabiduría divina.
A tener un corazón noble que transmita dulzura.
A vivir una vida que sea como la miel para las juventudes de todos los tiempos.
Acoge las súplicas de todos los que te invocan
Alcanza la gracia especial que por tu medio tus devotos solicitan
Y que al final de nuestras vidas
seamos premiados por haber ofrecido al mundo el dulce polen del Amor infinito de Dios.
AMÉN.
DVQ

[1] Tomado de https://www.sdb.org/es/Santidad_Salesiana/San_Francisco_de_Sales
