
UN POCO DE TITO ZEMAN
Nació el 4 de enero de 1915 en Vajnory, cerca de Bratislava. La noche del 13 al 14 de abril de 1950 el régimen comunista prohibió en Checoslovaquia las órdenes religiosas, ocupó con sus milicianos las casas de los religiosos y de las religiosas, volviendo a los conventos verdaderos campos de concentración: en Eslovaquia esta noche dramática fue llamada «La noche de los bárbaros». Aquella noche don Zeman no se encontraba en la parroquia diocesana de Senkvice, evitando así el encarcelamiento.
El joven Salesiano don Ernest Macák tuvo la idea de hacer pasar ilegalmente las fronteras checoslovacas-austríacas a los jóvenes clérigos, llevándolos a Turín a la casa madre de los Salesianos, donde habrían podido completar los estudios teológicos, ordenarse sacerdote y reedificar espiritualmente, a la caída del comunismo que se esperaba rápida, la propia patria. Tuvo un duro proceso en el que fue tachado de traidor a la patria y espía del Vaticano y el fiscal general pidió para él la pena de muer- te. El 22 de febrero de 1952 fue condenado a «solo» 25 años de cárcel incondicional y marcado como «mukl», o sea, «hombre a eliminar».
El 10 de marzo de 1964 salió de la prisión en libertad condicional, solo después de casi 13 años de reclusión y tras haber sido excluido de numerosas amnistías: su salud estaba seriamente quebrantada. Vivió con su hermano, trabajando de obrero en un almacén de productos textiles. Más tarde le permitieron trabajar de almacenista; ocupación que desempeñó hasta el fin de sus días entregando la vida por la causa de Jesús, fiel a los principios espirituales y carismáticos de Bosco.
ORACIÓN A TITO ZEMAN
Dios Padre
Tú nos has amado primero y nos llamas también a que amemos al hermano:
Concédenos por intercesión del Beato Tito Zeman:
Amar tu voluntad para vivir según tus mandamientos,
Bondad con el humilde y caridad con los que sufren,
Valentía ante las dificultades y las persecuciones de la historia,
Cercanía con quienes sirven a la Iglesia y son humillados,
Perseverancia y constancia en la fe,
Y fidelidad al proyecto de Dios en nuestras vidas,
Para que, por su intercesión y los méritos de su santidad salesiana,
Sean escuchadas las súplicas que por él te dirigimos con confianza.
Por Cristo Nuestro Señor. AMÉN.
